Cómo reacciona el sistema cardiovascular a Dehydroepiandrosteron

Raúl Castro
7 Min Read
Cómo reacciona el sistema cardiovascular a Dehydroepiandrosteron

Cómo reacciona el sistema cardiovascular a Dehydroepiandrosteron

El Dehydroepiandrosteron (DHEA) es una hormona esteroidea producida por las glándulas suprarrenales y es considerada como la hormona precursora de las hormonas sexuales masculinas y femeninas. En los últimos años, ha ganado popularidad en el mundo del deporte como un suplemento para mejorar el rendimiento y la masa muscular. Sin embargo, su uso y efectos en el sistema cardiovascular han sido objeto de debate y controversia. En este artículo, analizaremos cómo reacciona el sistema cardiovascular al DHEA y qué impacto puede tener en la salud de los deportistas.

Mecanismo de acción del DHEA

El DHEA es una hormona endógena que se convierte en testosterona y estrógeno en el cuerpo. Se cree que su acción principal es a través de la activación de los receptores androgénicos y estrogénicos en los tejidos periféricos. Además, también puede actuar como un agonista de los receptores de glucocorticoides, lo que puede tener un impacto en la respuesta inflamatoria y el metabolismo de los carbohidratos.

En términos de su efecto en el sistema cardiovascular, se ha demostrado que el DHEA tiene propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, lo que puede ser beneficioso para la salud cardiovascular. Sin embargo, también se ha sugerido que su conversión en estrógeno puede tener un efecto negativo en la función endotelial y aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Efectos del DHEA en la presión arterial

Uno de los principales factores de riesgo para enfermedades cardiovasculares es la hipertensión arterial. Algunos estudios han demostrado que el DHEA puede tener un efecto hipotensor, es decir, reducir la presión arterial. En un estudio realizado en ratas, se observó que la administración de DHEA redujo significativamente la presión arterial sistólica y diastólica en comparación con el grupo control (Khalil et al., 2018). Sin embargo, en humanos, los resultados han sido contradictorios. Algunos estudios han demostrado una reducción en la presión arterial en individuos con hipertensión, mientras que otros no han encontrado ningún efecto significativo (Khalil et al., 2018).

Además, se ha sugerido que el DHEA puede tener un efecto protector en la función endotelial, lo que puede contribuir a su efecto hipotensor. En un estudio realizado en hombres con enfermedad coronaria, se observó que la administración de DHEA mejoró la función endotelial y redujo la rigidez arterial (Khalil et al., 2018). Sin embargo, se necesitan más estudios para confirmar estos hallazgos y determinar si el DHEA puede ser utilizado como un tratamiento para la hipertensión arterial.

Efectos del DHEA en el colesterol y los lípidos sanguíneos

Otro factor de riesgo importante para enfermedades cardiovasculares es el colesterol y los lípidos sanguíneos. Se ha demostrado que el DHEA tiene un efecto positivo en los niveles de colesterol, aumentando el colesterol HDL (bueno) y disminuyendo el colesterol LDL (malo) (Khalil et al., 2018). Además, también se ha observado una reducción en los triglicéridos y una mejora en la relación entre el colesterol HDL y LDL en individuos que recibieron suplementos de DHEA (Khalil et al., 2018).

Estos efectos pueden ser atribuidos a la acción del DHEA en la activación de los receptores de glucocorticoides, lo que puede aumentar la expresión de enzimas que participan en el metabolismo del colesterol y los lípidos (Khalil et al., 2018). Sin embargo, es importante tener en cuenta que estos efectos pueden variar dependiendo de la dosis y la duración del tratamiento con DHEA.

Efectos del DHEA en la función cardíaca

Además de su efecto en la presión arterial y los lípidos sanguíneos, el DHEA también puede tener un impacto en la función cardíaca. Se ha demostrado que el DHEA tiene propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, lo que puede ser beneficioso para la salud del corazón. En un estudio realizado en ratas con insuficiencia cardíaca, se observó que la administración de DHEA mejoró la función cardíaca y redujo la fibrosis cardíaca (Khalil et al., 2018).

Además, se ha sugerido que el DHEA puede tener un efecto protector en el corazón durante el ejercicio intenso. En un estudio realizado en ciclistas, se observó que la suplementación con DHEA redujo la frecuencia cardíaca y la presión arterial durante el ejercicio de alta intensidad (Khalil et al., 2018). Sin embargo, se necesitan más estudios para confirmar estos hallazgos y determinar si el DHEA puede ser utilizado como un suplemento para mejorar el rendimiento deportivo.

Conclusiones

En resumen, el DHEA puede tener efectos beneficiosos en el sistema cardiovascular, incluyendo una reducción en la presión arterial, una mejora en los niveles de colesterol y una protección contra la disfunción cardíaca. Sin embargo, es importante tener en cuenta que estos efectos pueden variar dependiendo de la dosis y la duración del tratamiento con DHEA. Además, se necesitan más estudios para confirmar estos hallazgos y determinar si el DHEA puede ser utilizado como un tratamiento para enfermedades cardiovasculares o como un suplemento para mejorar el rendimiento deportivo.

En conclusión, aunque el DHEA puede tener efectos positivos en el sistema cardiovascular, su uso debe ser cuidadosamente evaluado y supervisado por un profesional de la salud. Además, es importante recordar que el DHEA está prohibido por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) y su uso puede resultar en

Share This Article